Facturación electrónica para Latinoamérica

En Latinoamérica no solo compartimos creencias, raíces y tradiciones.

Como resultado del proceso de globalización, hay tendencias en el campo de los negocios que tampoco conocen de fronteras. Una muestra de ello es la facturación electrónica, un elemento indispensable en el proceso de transformación digital de los países en Latinoamérica.


Los mismos gobiernos han impulsado esta transición, confiriéndole un carácter de obligatoriedad y estableciendo fechas límites y sanciones para los empresarios o comerciantes que la incumplan.
Hoy el 70% de los países latinos han implementado la medida, convirtiéndose en la región líder en el proceso de facturación electrónica. Entre los principales podemos citar a Colombia, Ecuador, Argentina, Brasil, México, Guatemala, Uruguay, Chile, Honduras, Perú, Bolivia y Costa Rica


El restante 30% (El Salvador, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Venezuela) lo mantienen como una opción, sin desconocer los beneficios y ventajas, tanto para emisores como clientes finales. Aparte de obtener beneficios tributarios y financieros, las compañías que han hecho la transición se han vuelto más competitivas. En Colombia, por ejemplo, casi un 50% de las empresas obligadas a facturar electrónicamente, ya incorporaron el sistema.


En Costa Rica el proyecto de factura electrónica inició en 2017 con un programa de masificación escalonada que finalizó en 2018. Desde entonces, la factura electrónica es obligatoria para todos los contribuyentes tanto en emisión como en recepción.

 

Beneficios de la factura electrónica

Más allá de ser un proceso regulador y de control, ha contribuido a la digitalización de los negocios y al aprovechamiento de los beneficios que brinda el uso de canales electrónicos para el crecimiento de las empresas a nivel local e internacional.

 

Ahorro de dinero y optimización de procesos

La implementación de un software contable con un plan de facturación electrónica ahorra no solo tiempo, sino gastos en tinta y papel. No requiere de servicios de traslado o mensajería y mejora los procesos internos de gestión, facilitando el almacenamiento y accesibilidad.

 

Trazabilidad del negocio

Permite un seguimiento y control de las facturas de venta. A través de una plataforma tecnológica certificada puedes monitorear la emisión y recepción de los documentos, mejorando la experiencia y evitando extravíos.

 

Evita la distorsión del mercado

Al ser un documento de fácil acceso, tanto para el comprador como el vendedor, favorece el recaudo de impuestos y elimina la competencia desleal generada por quienes venden productos evadiendo sus responsabilidades tributarias.
Estas mismas ventajas de la facturación electrónica, aplican para otro tipo de softwares contables como los de administración de planilla, parte importante también de los procesos de transformación digital que experimentan actualmente las empresas.


Si ya comprobaste las ventajas de la factura electrónica y deseas seguir digitalizando otras áreas fundamentales como la nómina, entonces Kiru es tu siguiente paso seguro y rentable.


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